Zafiros

Nuestra colección reune más de 7.000 quilates de zafiros de todos los colores, tallas y tamaños. En estas fotos solo puede verse una selección de esta gema.

Más detalles

El zafiro es una variedad del corindón cuyos colores pueden ir desde el conocido azul, pasando por el verde, violeta, gris, naranja, amarillo, incoloro o negro. La variedad roja del corindón es el rubí. Sin embargo, no hay una delimitación clara entre el rubí y el zafiro. Así, los corindones de color rojo pálido, rosa o violeta se incluyen normalmente entre los zafiros y no entre los rubíes.

En ocasiones se somete a los zafiros a tratamientos térmicos para mejorar su color. Por ejemplo, un tratamiento de entre 1.700 a 1.800 grados centígrados puede dotar de un resplandeciente y profundo color azul a una gema de color apagado y sin brillo.

En función de sus inclusiones, la luz puede reflejarse en algunos zafiros formando una estrella de seis puntas que parece moverse cuando se observa desde distintos ángulos, creando así el efecto estrella.

La extracción esta piedra preciosa se realiza fundamentalmente en yacimientos fluviales. Los métodos siguen siendo muy rudimentarios: se excavan a mano pozos hasta llegar al estrato profundo que contiene las gemas. Posteriormente se procede al lavado de las tierras para separar la arena, la arcilla y la grava. Por último, se realiza una lenta y meticulosa selección a mano. Sólo una pequeña parte del material extraído tiene calidad gemológica. El resto se destina a la industria, pues el zafiro, como el rubí, tiene excelentes propiedades para uso industrial.

Esta gema ha sido muy conocida y valorada desde la antigüedad. Los hebreos la llamaron sappir, que significa “la cosa más bella”. Desde la Edad Media, ha sido considerada el símbolo de la serenidad celestial. En el siglo XII aumentó su significado religioso, cuando el obispo de Rennes alabó enormemente esta piedra y comenzó a emplearla en los anillos eclesiásticos.

Entre los zafiros de P.R.C. destaca el Star, un ejemplar de talla oval procedente de Tailandia que pesa 243,50 quilates y muestra un extraordinario efecto estrella.

 

“Si me hubiera sido fiel,

por nada la habría dado, aunque Dios

crease otro mundo para mí

de zafiro purísimo y perfecto.”

Otelo. William Shakespeare.(S.XVI-XVII)