Esmeraldas

Nuestra colección reune más de 7.000 quilates de esmeraldas de gran pureza y tamaño. En las fotos solo puede verse una selección de esta gema.

Más detalles

La esmeralda es una de las gemas más valiosas, y la más bella de los berilos. Su color es causado por pequeñas cantidades de cromo (en ocasiones, vanadio) realzadas por partículas de hierro. La esmeralda tiene más valor cuanto más intenso es su color verde. No en vano, su nombre deriva del griego smaragdos, que significa “piedra verde”.

A diferencia de otros berilos, suelen contener inclusiones y otras impurezas. Estas inclusiones se denominan “jardín” y se consideran parte integrante de la personalidad de la gema. Sin embargo, en las piedras de más calidad estas inclusiones no son apreciables a simple vista. Las esmeraldas con buen color que pesan más de dos quilates son las gemas más valoradas, y su precio puede ser igual o incluso mayor que el de un diamante.

La belleza de esta gema ha sido muy apreciada en diversas civilizaciones.  Las antiguas escrituras indias ya destacan la esmeralda por su poder curativo; las joyas de los maharajás y maharanis llevaban engarzadas las más bellas esmeraldas. Era también una de las gemas favoritas de los faraones de Egipto. Las legendarias minas de Cleopatra fueron explotadas entre los años 3.000 y 1.500 a.C. cuando la esmeralda era comercializada en el Mediterráneo. A los romanos les entusiasmaban también, y las imitaban con destreza utilizando cristal verde. El emperador Nerón  tenía una famosa esmeralda y se dice que veía los juegos de los gladiadores a través de ella.

En América los antiguos incas y aztecas la adoraban como una gema sagrada.  Por ejemplo, en los tiempos de la conquista española de Perú, la diosa esmeralda, Umiña, dominaba la ciudad peruana de Manta. La gente adoraba su imagen, tallada en un cristal de este berilo.

Entre las Gemas de Especial Exposición de P.R.C. se encuentran algunas de las mayores esmeraldas del mundo. Es el caso de Corazón Verde, de 456,5 quilates y talla corazón. Otro extraordinario ejemplar es el Agra: una gema de 350 quilates que destaca no sólo por su tamaño, sino también por la exquisita belleza de su talla, labrada con ornamentación floral.

 

“Esta pieza fue formada a las mismísimas puertas de los Tres Cielos y obtuvo el aura mágica que la envuelve delante de las Cinco Montañas. Lleva incrustadas hojas de loto traídas del Oeste y las perlas que la adornan brillan como planetas y estrellas. En sus cuatro esquinas lleva otras tantas perlas que emiten luz por la noche y que rivalizan en pureza con la esmeralda que ocupa su punto más alto.”

Viaje al Oeste.

Las aventuras del Rey Mono. Anónimo Chino del S.XVI.