Diamantes

Nuestra colección reúne más de 3.000 quilates de diamantes de todos los colores. Destaca por su tamaño el diamante “Gris” de 103,47 quilates, y por su color, los verdes, azules y rosas, entre otros. En las fotos solo aparece una selección de diamantes.

Más detalles

El diamante es la más pura de las gemas que existe en la Tierra. Tiene múltiples e inigualables cualidades. Entre otras, es la sustancia más dura que se conoce y el mejor conductor de calor. Tiene el punto de fusión más alto de todas las sustancias conocidas (3.550ºC), el mayor índice de refracción de las gemas tradicionales y la estructura atómica más densa. Además, es el material más duradero de la Naturaleza.

Generalmente, creemos que el diamante es una piedra incolora. Sin embargo, existen distintas variedades de color: rosa, amarillo, azul, marrón, violeta, gris, negro y verde. La mayoría de las variedades de color son más caras que la incolora, y más valiosas desde el punto de vista gemológico.

Los diamantes se forman en el interior de la corteza terrestre y salen a la superficie en erupciones volcánicas extraordinarias. Generalmente se encuentran en la kimberlita -una roca volcánica hallada por primera vez en Kimberly, Sudáfrica-.  Es necesario extraer más de 100 toneladas de kimberlita para obtener 25 quilates de diamantes. De ellos, sólo 5 quilates tendrán calidad gema. El resto será utilizado en la industria –como abrasivo o aislante térmico-la óptica y la electrónica.

El hombre conoció el diamante en la antigua India, donde se extrajo por primera vez. Existen descripciones de diamantes en textos del siglo IV a.C., que confirman que esta gema era muy valorada. Debido a sus fabulosas virtudes, ha sido considerada una gema mágica en varias civilizaciones. Entre algunos de los beneficios, se pensaba que protegía a su dueño contra enfermedades o hechizos y le infundía coraje y valor. Por estas razones, suele ser símbolo de salud, fuerza, longevidad y felicidad.

El diamante más famoso del mundo es el Cullinan I, que adorna el cetro del rey Eduardo VII de Inglaterra y se conserva en la Torre de Londres. Pesa 530,2 quilates y fue tallado del diamante en bruto más grande jamás encontrado (3.106 quilates). De este mismo cristal se talló el Cullinan II, de 317,4 quilates. El Hope es otro diamante muy famoso; se trata de un bellísimo ejemplar azul de 45,52 quilates, que puede admirarse en el Smithsonian Institute de Washington D.C. (EE.UU).

 

 “Dime, Anselmo, si el cielo o la suerte buena te hubiera hecho señor y legítimo posesor de un finísimo diamante, de cuya bondad y quilates estuviesen satisfechos cuantos lapidarios le viese, y que todos a una voz y de común parecer dijesen que llegaba en quilates, bondad y fineza a cuanto se podía estender la naturaleza de tal piedra, y tú mesmo lo creyeses así, sin saber otra cosa en contrario, ¿sería justo que te viniese en deseo de tomar aquel diamante y ponerle entre una yunque y un martillo, y allí, a pura fuerza de golpes y brazos, probar si es tan duro y tan fino como dicen?...Pues haz cuenta, Anselmo amigo, que Camila es finísimo diamante, así en tu estimación como en la ajena, y que no es razón ponerla en contingencia de que se quiebre...”

Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes (s.XVI-XVII)