Evocación de una imagen

Obras sobre la imagen humana realizadas en piedras preciosas. En las fotos solo puede verse una representación de estas obras.

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El desnudo se considera un género que tiene por fin la representación del cuerpo humano exento de vestiduras. Las civilizaciones más antiguas ya intentaron representar personajes desnudos, porque el cuerpo humano se ha considerado,  como una de las obras maestras de la creación. 
El desnudo propiamente artístico apareció, como el estudio del cuerpo humano, en la escultura griega, la responsable del mayor prestigio del género. A partir de este momento, la gracia femenina se convirtió en uno de los temas predilectos de los artistas a lo largo de toda la Historia del Arte, llegando hasta nuestros días. Los romanos exaltaron la belleza de Venus, todavía vigente en la actualidad. 
El Cristianismo perjudicó durante mucho tiempo la forma artística del desnudo por considerarla pecaminosa. Solo el estilo cortesano del S.XV permitió que este tema alcanzara una nueva popularidad que culminará en el Renacimiento, ya totalmente liberado de estos viejos perjuicios religiosos.
 
 
 
SENSUALIDAD 
 
A través de una audaz composición, el arte del desnudo ha alcanzado un inestable dinamismo de manifiesta carga sensual, capaz de provocar una intensa emoción en el espectador. Obsérvese  la delicadeza del modelado de la figura, donde se ha sabido combinar magistralmente distintos niveles de relieve, en contraposición con la rugosa textura de la aguamarina en bruto.
 
 
 
TRES ROSTROS DE MUJER 
 
El rostro de una joven de rasgos suaves y facciones idealizadas, experimenta un cambio de expresión en tres representaciones distintas según su estado de ánimo. Una larga melena ondulada sirve a la vez de separación y de módulo de unión con el cabello del siguiente rostro. Nótese la delicada tonalidad azul celeste de la aguamarina que, en contacto con la luz, produce un juego de brillos tornasolados que realzan su belleza.